
Un nuevo informe de Naciones Unidas advierte que el cambio climático está intensificando los fenómenos extremos en América Latina y el Caribe, donde el calor récord, las sequías prolongadas, las inundaciones y los ciclones tropicales más intensos están agravando riesgos interconectados para la salud, el agua, la agricultura y los medios de vida.
América Latina y el Caribe vivieron en 2025 uno de los años más extremos de los que se tiene constancia, marcado por calor sin precedentes, sequías persistentes, lluvias torrenciales, ciclones devastadores y el retroceso acelerado de los glaciares andinos, según un nuevo informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El informe advierte que el aumento de las temperaturas terrestres y oceánicas, la alteración del ciclo del agua y el deshielo están agravando riesgos que ya afectan la salud, el agua, la agricultura y los medios de vida en toda la región.
“Las señales de un clima cambiante son inequívocas en toda América Latina y el Caribe”, afirmó la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo. “En este informe se evidencia el incremento de los riesgos, pero también el aumento de nuestra capacidad de anticipación y de actuación para salvar vidas y proteger medios de subsistencia”.




